Dom. Jul 14th, 2024

El 61,2% de los españoles considera prioritario prohibir la venta de ropa que contenga sustancias químicas contaminantes y un 59,7% la comercialización de aquellas prendas que no sean fabricadas en condiciones justas.

Según los resultados de un sondeo realizado por la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) sobre tendencias de conductas en el consumo y sobreconsumo textil, en torno a una cuarta parte de la población en España considera estas dos medidas de máxima prioridad (23,8% y 25,3%, respectivamente).

La investigación revela que el 76,6% de la población conoce el concepto de ‘moda rápida’ y lo relaciona con atributos negativos y contrarios a la sostenibilidad como moda de usar y tirar (38,9%), insostenible, contaminante (35,3%) o fabricada en condiciones injustas (32,1%). Dicho conocimiento aumenta entre las mujeres (80,1%) y jóvenes (85,8%).

El proyecto, subvencionado por el desaparecido Ministerio de Consumo, apunta que entre los factores que más influyen en la decisión de compra de ropa se halla la calidad y el precio, seguido por el impacto medioambiental (bastante o muy influyente para el 44,2% de la población) y el lugar en el que han sido fabricados (36,5%).

En este sentido, el aspecto de sostenibilidad al que más importancia concede la ciudadanía al elegir una prenda de moda es que esté hecha por trabajadores a los que se les paga un salario justo y digno, mencionado como más importante por el 29,8% y, en alguna medida, por el 66,7% de la población.

Además, el precio es uno de los factores más importantes en cuanto a la compra de ropa en los menores de 25 años (un 80,4% frente al 77,3% total), las últimas tendencias (un 17,8% frente al 10,5% total) y la recomendación de los ‘influencers’ (un 13,2% frente al 4,6% total).

Por otro lado, el estudio refleja que el 52,3% de la población lleva a reparar una prenda de vestir cuando se rompe; un 13,4% asegura que ha hecho trueque con la ropa que no quiere o usa; y el 39,9% dice que no, pero estaría dispuestos a hacerlo, lo que agregado representa a más de la mitad (53,3%).

Cuatro de cada diez ciudadanos han comprado alguna vez ropa de segunda mano (41,1%) y el 22,2% no, pero sí lo harían, porcentajes que agregados representan al 63,3% de la población. Así, quienes realizan este tipo de compra lo hacen en tiendas de segunda mano (50,7%), mercadillos (37,7%) y aplicaciones, redes sociales o internet (25,4%).

«Las personas consumidoras necesitamos que las instituciones garanticen el acceso, asegurando que las más vulnerables y con menos recursos puedan realizar un consumo textil más sostenibles. Una distribución justa de los costes entre consumidoras y empresas; garantizar el respeto de los derechos de las trabajadoras, mediante una remuneración y unos puestos de trabajo justos; prohibir el uso de sustancias químicas; fomentar los mercados de segunda mano, de trueque, y la economía social y solidaria son medidas valientes que deben aplicarse cuanto antes», ha defendido.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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