Sáb. Oct 23rd, 2021

Los cambios en los hábitos de consumo durante la pandemia y los confinamientos han influido en la recogida selectiva de las diferentes fracciones de residuos. Pero, a pesar de la mejora generalizada, el 75% de los municipios metropolitanos de Barcelona aún no ha conseguido llegar al objetivo marcado por la UE: un nivel del 50% de reciclaje en 2020

Los resultados de recogida selectiva de residuos en la metrópolis de Barcelona durante 2020 han continuado la tendencia al crecimiento que mostraron durante el 2019, después de que en 2018 se superara un estancamiento de casi una década en torno al 35%.


Así, el índice de recogida ha sido del 38,4%, 0,6 puntos porcentuales más que el 37,8% de hace un año. Paralelamente, la generación de residuos ha disminuido, especialmente la de la fracción resto. A pesar de ser una mejora, estas cifras no alcanzan los objetivos marcados por la Unión Europea, que eran llegar al 50% en 2020.


En un año marcado por el contexto de la pandemia de Covidien-19, la excepcionalidad de la situación puede haber introducido distorsiones en la evolución natural de los índices. Sin embargo, las tendencias ya observadas en 2019 se han mantenido y, en general, todos los indicadores han mejorado respecto hace un año.


Menos residuos producidos: el efecto de una pandemia
La producción total de residuos por habitante en el área metropolitana de Barcelona ha bajado durante el 2020. Así, la generación ha pasado de 475 kg de residuos por habitante y año en 2019, a 455 kg, en gran parte como consecuencia de la pandemia. En este sentido, es especialmente importante la disminución en la generación de la fracción resto, que pasa de 298 kg hab / año a 281 kg hab / año.


Evolución de la recogida, por fracciones, durante un año de Covidien-19
Durante el 2020 ha habido una tendencia generalizada a aumentar la recogida selectiva en todos los municipios, aunque la evolución de las diferentes fracciones muestra comportamientos diferentes:
• La fracción orgánica ha disminuido a consecuencia del gran descenso de actividad de establecimientos dedicados a la restauración y la hostelería, que disponía de recogida puerta a puerta en grandes municipios como Barcelona.
• Por la misma razón, el consumo de productos envasados ​​en vidrio ha bajado, y por tanto, también la recogida de esta fracción.
• Los envases ligeros (plástico, metales y briks), en cambio, han aumentado, ya que la ciudadanía ha generado más, posiblemente por el hecho de pasar más tiempo en casa y no poder consumir bebidas en envase retornable en el sector de restauración .
• La fracción de papel y cartón sigue creciendo pero no tanto como en años anteriores, debido a la caída de la actividad comercial. El incremento del comercio en línea no parece poder compensar esta caída.

Se avanza, pero el 75% de los municipios no alcanzan el objetivo europeo de reciclaje

Aunque el aumento de la cifra global de recogida selectiva a escala metropolitana, que ha pasado del 37,8% al 38,4% en un año, aunque son mayoría los municipios que están por debajo de esta media: un 75% .

De los 36 municipios metropolitanos, sólo 9 superan el 50% de recogida selectiva que la UE exigía para 2020: Begues, Castellbisbal, Molins de Rei, Pallejà, El Papiol, Sant Cugat, Sant Just Desvern, Torrelles de Llobregat y Tiana.

De cara a los próximos años, la Unión Europea ha establecido una serie de nuevos objetivos: 55% de recogida selectiva en 2025, 60% en 2030 y 65% ​​en 2035.

Según Eloi Badia, vicepresidente de Ecología de la AMB, «a pesar de encontrarse en un contexto atípico, marcado por una pandemia que ha provocado un cambio de hábitos, seguimos viendo como el modelo que impulsamos desde la AMB, basado en una individualización más grande de la recogida, está dando resultados. Sin embargo, el ritmo de mejora aún es demasiado lento y habrá que trabajar para que más municipios hagan el gran salto adelante en la recogida. Ya hemos llegado al primero de los plazos marcados por la UE, en 2020, sin haber alcanzado el objetivo, y la única manera de llegar será con la individualización de la recogida «.


La experiencia metropolitana es que los municipios que han optado por sistemas de recogida individualizada, tanto domiciliaria (Torrelles, Tiana o el barrio de Sarrià, en Barcelona) como comercial (Castelldefels o Sant Just Desvern), experimentan incrementos sustanciales de los niveles de recogida.


Efectos en la economía metropolitana
La AMB calcula que si los municipios no desarrollan sistemas de recogida selectiva más eficientes, el coste del tratamiento podría llegar a aumentar en 20 millones de euros desde ahora hasta 2025, debido sobre todo al incremento del canon de disposición final los residuos en depósito controlado o incineración.

Por Mayte Rodríguez López

Periodista especializada en movilidad y transporte público.

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