Sáb. Nov 26th, 2022

A los talleres se calcula unos 180 millones de euros más

La industria de la automoción y sus auxiliares facturarían más si se bajara a los 16 años la edad legal para conducir. La edad legal para conducir un coche en España está en 18 años, pero si se adelantara a los 16 años, el impacto en facturación que tendría para los talleres está cuantificado en 180 millones de euros, según el informe “La posventa generacional” de Solera, -que mueve más de cuatro millones de reparaciones anuales-, presentado hoy con motivo del Congreso de Faconauto, que se está celebrando en Madrid.

Una rebaja de la edad legal para conducir que empieza a sobrevolar en España, planteándose incluso crear un permiso específico B1, que afectaría a 974.000 jóvenes de 16 y 17 años. A poco que estos “nuevos” conductores hicieran 100 kilómetros al mes, serían en conjunto más de 600 millones de kilómetros adicionales recorridos por los vehículos, o lo que es lo mismo, un impacto económico de 180 millones de euros derivados de esa movilidad y, por tanto, más desgaste mecánico.

Solera, además, atisba una oportunidad para la venta de vehículos nuevos o usados entre estos jóvenes, pues, si bien su población activa ronda solamente el 5% y el desempleo afecta a un 40%, aún hay cerca de 40.000 jóvenes que están trabajando y que podrían plantearse a esas edades hacerse con un coche.

Para ello, es clave la subida del salario mínimo interprofesional, ahora en 950 euros y en propuesta 1.000 euros, cuando a principios de este siglo apenas superaba los 450 euros. Si a ello le sumamos que los españoles se emancipan con casi 30 años, es más de una década con escasas cargas financieras.

Más coches que licencias

Permitir conducir a jóvenes de 16 y 17 años, como sucede en Estados Unidos, podría ser una de las medidas encaminadas a generar más cantera de conductores en España, dado que, por cada vehículo, hay 0,78 licencias de conducir actualmente.

La crisis económica ha sido especialmente la gran responsable de esta caída de conductores. Los datos de la DGT muestran que si entre el 2000 y el 2010 se expedían casi 700.000 licencias anualmente en promedio, en la década de 2011 a 2020 esta cifra ha caído hasta las 486.000.

De hecho, en 2020, el número de carnet de conducir en España sufrió un retroceso del 0,4%. En toda la serie histórica desde 1990, solo ha habido dos años en que el número de conductores en nuestro país decreciera respecto al año anterior.

Según José Luis Gata, Business Development Manager de Solera, “hay que atraer de nuevo a los jóvenes al volante, facilitarles su llegada al coche, que no necesariamente es vía compra, pero sí podemos pensar en fórmulas por uso más orientadas a servicio que pueden ser atractivas para sus necesidades de movilidad. Esto implica, además, más kilometraje del parque y, por tanto, más facturación al sector del taller, ya que la posventa es movimiento. Solo si el coche se mueve, se factura”.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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