Mar. Sep 27th, 2022

Ante la actual crisis energética, ha surgido la necesidad de adoptar medidas orientadas a un uso más responsable de la energía y a la reducción de la dependencia del gas natural de los edificios. En este sentido, el Gobierno ha aprobado recientemente el Real Decreto-ley 14/2022, de 1 de agosto, que incluye un Plan de Choque de Ahorro y Gestión Energética en Climatización para reducir el consumo de energía en edificios administrativos, recintos públicos y comercios. Sin embargo, desde la Plataforma Passivhaus consideramos que las soluciones deben ser más ambiciosas y de mayor calado, de manera que resuelvan los problemas de raíz y tengan un efecto que perdure en el largo plazo.

Partimos de que el parque edificatorio es responsable del 30% del consumo de energía final y de un tercio de las emisiones de CO2 de nuestro país. El 90% de los edificios fueron construidos antes del último código técnico de la edificación, y casi un 60% antes siquiera de que existiera cualquier normativa sobre eficiencia energética. Es decir, la mayor parte del parque de viviendas español es ineficiente energéticamente. En total, España tiene que rehabilitar 1,2 millones de viviendas de aquí a 2030 para cumplir con los objetivos de descarbonización de la UE.

Desde PEP queremos incidir en que la forma más eficiente de ahorrar energía es apostar por edificios de consumo casi nulo, que no solo permiten cumplir con los objetivos de sostenibilidad, sino que incrementan el confort interior. Nuestro propósito es que el estándar Passivhaus, el más exigente a nivel mundial en cuanto a eficiencia, pueda ser tomado en cuenta por las administraciones como modelo a seguir a la hora de rehabilitar viviendas y hacerlas sostenibles.

Una casa pasiva es un tipo de edificación capaz de ahorrar hasta un 75% de las necesidades de calefacción y refrigeración. La poca energía suplementaria que requiere puede cubrirse fácilmente con energías renovables. Actualmente hay más de 213.000m2 certificados Passivhaus en España repartidos en 190 proyectos que evitan el consumo de 7,5 millones de kWh y dejan de emitir cada año 1.423 toneladas de CO2, el equivalente al que absorben 142.000 árboles, es decir, una superficie arbolada que supera en más de 9 veces el Parque del Retiro de Madrid. 

En este contexto, resulta clave aprovechar la oportunidad de los fondos Next Generation de la UE para acometer reformas que de verdad permitan una drástica reducción del consumo energético a través de edificios de consumo casi nulo. Para ello también es fundamental que las administraciones faciliten y agilicen el acceso a estas ayudas.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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