Mar. Sep 27th, 2022

La llegada de septiembre da el pistoletazo de salida a un nuevo curso escolar y laboral, pero también da la bienvenida a los desplazamientos rutinarios con el coche. Tras las temperaturas extremas alcanzadas, los viajes de larga distancia o el esfuerzo de carga extra causado por el equipaje, algunos componentes del coche pueden verse afectados.

Estos factores pueden afectar gravemente al deterioro de nuestro vehículo afectando a su buen funcionamiento. Por ello, Parclick, la app de reservas de aparcamiento online, ha elaborado una serie de recomendaciones para poner a punto el coche tras el verano y asegurarnos de que no dará problemas en la vuelta a la rutina.

Limpieza completa y profunda

Las partículas de arena, polvo, sal o demás elementos que se impregnan en el vehículo a la vida de las juntas, las conexiones de cables, los manguitos y también a la carrocería o la tapicería e interior del vehículo. Por ello, es recomendable hacer una limpieza completa y profunda, haciendo hincapié en los bajos, e incluso, si hemos circulado por caminos no asfaltados o zonas arenosas, lo ideal sería acudir a un profesional para que realice una limpieza del motor.

Revisión de refrigerante, lubricante y agua

Las altas temperaturas provocan que los líquidos necesarios para el funcionamiento del vehículo se puedan evaporar y, además, los continuos y largos viajes pueden ir agotando estos depósitos. Es importante revisar que el nivel del refrigerante, el lubricante, el agua para el limpiaparabrisas o el líquido de frenos es el adecuado si no queremos llevarnos sorpresas.

Mantenimiento de los neumáticos

Mantener los neumáticos en buen estado es imprescindible para evitar accidentes y mantener la estabilidad del vehículo. Es habitual que, tras los muchos kilómetros que se realizan en verano, las ruedas sufran desgaste y pérdida de presión, en este sentido, debemos revisarlo y ajustarlo conforme a lo que indique el fabricante según los diferentes pesos a los que sometamos al vehículo, maletas, pasajeros, etc,

Buena visibilidad

Otro elemento vital para nuestra seguridad, y que se ve afectado por las altas temperaturas y las partículas de suciedad, es la visibilidad. A parte de una buena limpieza en los faros y la lunaes importante revisar que las escobillas limpiaparabrisas no se hayan deteriorado, ya que, de haberlo hecho, dificultará la retirada de la lluvia cuando llegue el otoño.

Deterioros en el interior del vehículo

Durante el verano, el mejor aliado para frenar las inclemencias del sol en el interior de nuestro coche es el parasol, sin embargo, no siempre es utilizado, pudiendo afectar a parte de la tapicería, el salpicadero o el volante, entre otros, con grietas o desgastes. Por suerte, en algunas gasolineras o tiendas especializadas existen una serie de productos que reparan, en la medida de lo posible, estos daños.

Comprobación del estado de la batería

Las altas temperaturas e incluso el frío debilitan la batería del coche. Por ello, es recomendable revisar la vida de esta antes de la llegada del otoño, ya que la bajada de temperaturas podría agravar un problema ya existente y causar un fallo.

Tras las vacaciones, consulta con un profesional el estado de la batería de tu vehículo, de esta forma, podrás evitar problemas de arranque.

Mantenimiento de filtro y motor

El motor es uno de los componentes más importantes en un coche y también uno de los que más sufre ante el calor, teniendo como consecuencia la pérdida de potencia.

Las altas temperaturas disminuyen la cantidad de oxígeno que necesita para quemar el combustible y, en ello juega un papel importante el filtro del aire. Por ello, es aconsejable asegurarse de que se encuentre en un buen estado o de si es necesario cambiarlo. Además, un correcto estado del filtro ayuda a ahorrar combustible.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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