Vie. May 20th, 2022

El transporte sanitario a demanda, nueva vía para reducir el gasto en movilidad hasta un 20%. Los servicios de transporte a demanda existen desde el siglo pasado en numerosos países. Conocido como taxi compartido en Marruecos o Buseta en Ecuador, esta forma de moverse ha ido evolucionando y se ha visto especialmente optimizada gracias a la tecnología, hasta el punto de ser ya una realidad en ciudades como Nueva York, Berlín o Londres desde hace años.

Transporte Sanitario de Pacientes

Actualmente el transporte sanitario de pacientes en España está regulado por diferentes leyes, diferenciando el transporte sanitario asistido y no asistido. A día de hoy, el servicio de transporte no asistido de pacientes suele realizarse mediante taxis o VTC, por lo que las instituciones valoran la cantidad de vehículos disponibles para estos servicios, sin tener en cuenta otros aspectos relevantes como la contaminación, los gastos o la satisfacción de los pacientes… lo que choca de frente con objetivos generales y globales como la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.

La compañía española Celering, desarrolla la tecnología que permite implementar el Transporte a la Demanda (DRT o Demand Responsive Transport por sus siglas en inglés) aplicado a cualquier colectivo y que permite realizar un uso compartido de un vehículo con chófer cuya trayectoria se va modificando, en tiempo real, en función de la demanda de los usuarios.

“La implementación de este tipo de soluciones para el traslado de pacientes no asistidos en España supondría un ahorro superior a los 3 millones de euros al año”, señala José María Campos, CEO de Celering. A través de la Inteligencia Artificial, se puede relacionar las necesidades de transporte de distintos usuarios, creando rutas dinámicas que se modifiquen en función de las necesidades y que se envía a la vez al conductor del vehículo para que sepa, en tiempo real, que ruta seguir.

Gracias a la utilización de esta tecnología aplicada al transporte sanitario de pacientes no asistidos, las administraciones públicas se podrían ahorrar más de un 20% del gasto que se genera anualmente, además de reducir notablemente la contaminación, y el uso de vehículos destinados a este servicio.

“Además, debemos tener en cuenta que utilizar este tipo de tecnología contribuye a incrementar la percepción y calidad del servicio por parte de los usuarios”, señala José María Campos.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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