Jue. Dic 8th, 2022

Barcelona ostenta el primer puesto a nivel europeo en porcentaje de proyectos futuros de edificios de oficinas que contarán con certificados medioambientales (con calificación LEED o BREEAM). Así, el 68% de los proyectos de oficinas previstos hasta finales de 2024 dispondrán de un distintivo medioambiental.

En un contexto en el que la recuperación económica mundial ha impulsado el aumento de la importancia de los espacios saludables y los lugares inclusivos, la capital catalana, por sus proyectos futuros de oficinas con certificación ambiental se situará por encima de las 7 grandes urbes alemanas (Berlín, Colonia, Dusseldorf, Fránkfurt, Hamburgo, Múnich y Stuttgart, que cuentan con el 54% de los proyectos certificados), Ámsterdam (53%) y Madrid (48%). Por detrás, Bruselas, Luxemburgo, Londres y París con un 47%, 39%, 37% y 18% de sus proyectos futuros certificados, respectivamente.

Entre los proyectos en construcción que contribuyen a que Barcelona ostente esta posición de liderazgo se encuentran, entre otros, los edificios Urbit (Leed Platinum) y Blue @ (Leed Platinum), así como los inmuebles Estel y el edificio de Portal de l’Àngel 19-21 que aspiran a la máxima certificación.

A día de hoy, la ciudad ya dispone de 171 edificios con certificación energética, una cifra que representa casi el 12% del stock total de oficinas. Con los proyectos futuros previstos hasta finales del 2024, este porcentaje aumentará a un 14%. Así, al final del 2024 se habrán entregado en Barcelona 60 nuevos edificios de oficinas de los cuales 41 dispondrán de algún tipo de certificación ambiental.

Algunos de los edificios certificados que ya están operativos son el edificio A de Torre Marenostrum (BREEAM Excellent), Alt Building (LEED Platinum), Entegra (LEED Gold) o el edificio Link (LEED Gold), entre otros, los cuatro en el 22@. En zona CBD cabe destacar, por ejemplo, el Edificio D Garden (LEED Gold).

Laura Caballero, directora de Digital Business Experience de JLL España y responsable de la oficina de Barcelona explicó: “En términos generales, ESG es ahora una prioridad importante para inversores y ocupantes que buscan reducir el riesgo de inversión y aumentar su resiliencia frente a los desafíos sociales y ambientales globales. Además, las empresas dan cada vez más importancia a la propuesta de valor en estas áreas para atraer y retener el talento necesario, con un enfoque en el bienestar de los empleados, el trabajo flexible, los lugares de trabajo del futuro, la sostenibilidad y el compromiso de los empleados. Barcelona ha sabido reaccionar a las necesidades y tendencias actuales y futuras para satisfacer dicha demanda.” 

Actualmente el 22@ es la zona de la ciudad que registra una mayor concentración de edificios de oficinas con certificaciones de sostenibilidad y, de forma similar ocurre con las oficinas de Grado A (aquellas de mayor calidad y cuyas características responden de forma óptima a las necesidades de las empresas)​, de las que el distrito alberga más de la mitad (55%) del stock.

El 22@, que atrae a grandes empresas tecnológicas de todo el mundo, también concentra la mayor parte de la oferta futura de edificios sostenibles en Barcelona: siete de cada 10 proyectos con certificación en Barcelona se ubicarán en el 22@. 

La zona tiene un proyecto energético singular que es clave en la buena calificación de sus edificios, a través de una red urbana de distribución de calor y frío cuya central está en la zona del Fòrum, y que aprovecha vapor procedente de la incineración de residuos urbanos. Cuenta también una segunda central en el propio distrito 22@. La red juega un papel importante en la sostenibilidad, evitando la emisión de una gran cantidad de CO2 y posibilitando en muchos casos que algunos edificios pasen de calificación G a una A.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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