Vie. Oct 7th, 2022

En estos tiempos tan cambiantes en factores como la búsqueda de productividad, el descontento laboral es un valora a tener en cuenta para fortalecer la viabilidad de las empresas. Los atascos, el aumento del coste de los carburantes y las limitaciones a la circulación en las zonas centrales de las ciudades hacen que resulte cada vez más complicado acceder a diario a la oficina. Hasta el punto de que, a la hora de analizar un futuro puesto de trabajo, un parámetro clave para aceptarlo o rechazarlo es el commuting o desplazamiento diario de casa al trabajo.

Una persona en España emplea de media una hora en ir y volver todos los días a su puesto de trabajo con el consiguiente impacto en el complicado equilibrio entre la vida laboral y personal, según refleja un estudio sobre movilidad de PageGroup. El 52% de los empleados trabajan lejos de las ciudades y el 80% prefiere utilizar para desplazarse su propio coche, lo cual implica largos trayectos y atascos, que repercuten en mayores niveles de estrés. En el caso del transporte público, las cifras no mejoran. El tiempo que se invierte en ir a la oficina en una ciudad como Madrid es de 62 minutos con una espera media de 11 minutos en las paradas.

“Compartir vehículo es una solución que las empresas pueden llevar a cabo para ayudar a los empleados a desplazarse y evitar el malestar derivado del commuting”, explica José María Campos, CEO de Celering, compañía española que ofrece soluciones de movilidad inteligente y sostenible.

“Para una empresa no todo necesariamente pasa por gastar dinero para tener satisfechos a sus empleados, algunas medidas en beneficio de la plantilla solo requieren de una diferente planificación y estructura; que además generará un retorno en forma de felicidad laboral y trabajo más productivo”, asegura Campos.

Una motivación laboral que redunda en la productividad

Las medidas que facilitan a los empleados el desplazamiento a sus puestos de trabajo redundan en una plantilla más motivada, mucho más comprometida y eficiente y son una fórmula para retener el talento, sobre todo de las nuevas generaciones. Los trabajadores jóvenes piensan, y se movilizan de una manera diferente, priorizan el balance entre trabajo y vida personal. Los llamados millenials están abiertos al cambio y utilizan la tecnología como parte de sus vidas. No están interesados en tener un coche en propiedad y prefieren usarlo a demanda solo cuando lo necesitan y, si puede ser, de forma compartida.

Según el CEO de Celering “gracias a la Inteligencia Artificial, ahora se puede acceder un servicio de transporte compartido entre trabajadores que permite su desplazamiento de punto a punto de manera sostenible, ahorrando tiempo, dinero y sin tener que conducir. Una forma de transporte sostenible, con chófer, que ya funciona en Madrid (zona de cobertura) y triunfa en otras ciudades del mundo como Nueva York y Tokio y que ahorra hasta un 30% en costes de movilidad frente al uso del vehículo privado”. 

¿Cómo funciona? Los usuarios solicitan el trayecto desde la APP, disponible para iOS y Google Play. Gracias a la capa tecnológica que hay detrás, se generan rutas dinámicas, de forma instantánea, para realizar recogidas y entregas eficientes. En Celering cuentan además con la solución de Lanzadera Digital, optimización “del bus de empresa de toda la vida”. Una alternativa a la rigidez de horarios y paradas y el coste fijo del servicio de bus para las compañías, que resulta especialmente elevado en caso de que el autobús vaya medio vacío. Consiguiendo, no solo, un importante ahorro económico y disminución de emisiones nocivas, sino también un mayor control y seguimiento, lo que permite mejorar la flexibilidad del servicio de movilidad para empleados.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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