Dom. Oct 24th, 2021

«Desde hoy entran en vigor las nuevas tarifas eléctricas para consumidores domésticos y debemos conocerlas y saber adaptarnos a ellas porque pueden ser un arma de doble filo que lo mismo nos permite abaratar como encarecer nuestros recibos mensuales. Sí, porque la discriminación horaria, un concepto con el que no estábamos habituados, entra a formar parte no solo obligatoria sino principal en el precio que pagamos por nuestros consumos», afirma CECU, organización de consumidores, en un comunicado.

Es importante indicar que consumidores no tenemos que llevar a cabo ninguna acción, aunque para aprovechar al máximo las ventajas que puede ofrecernos este cambio, desde CECU consideran necesario
dar a conocer las nuevas condiciones.


¿En qué cambia la factura y por qué?

Desde hoy entran en vigor las nuevas tarifas eléctricas para consumidores domésticos debemos conocerlas y saber adaptarnos a ellas porque pueden ser un arma de doble filo que lo mismo nos permite abaratar como encarecer nuestros recibos mensuales.
Término de energía -o can (kWh). La nueva tarifa 2.0TD adapta la tarifa de discriminación horaria en 3 tramos durante los días laborables (lunes a viernes):
● Periodo 1, PUNTA: 8 es cuando la demanda de energía es mayor.
● Periodo 2, LLANO: 8 porque la demanda de energía es media o relativa.
● Periodo 3, VALLE: 8 horas al precio más de la mañana) porque es cuando la demanda de energía es menor. Las 24 horas de los sábados, domingos y festivos nacionales.

El resto de conceptos de la factura, el los términos de potencia y de en IET/1491/2013) y el I.V.A. (se aplica el tipo genera mismo tiempo sin que se dispare el diferencial de la instalación eléctrica; si nos planteamos horario valle o “nocturno” también afectará a la potencia de sábados, domingos y festivos nacionales.

¿Y cómo nos afectan estos cambios?
Con esta nueva distribución el concepto de potencia contratada (el término fijo, eso que pagamos por tener acceso al suministro eléctrico), pasa de ser casi el 40% de lo que pagamos al 25%, una reducción muy significativa porque todos aquellos que no consuman en largos periodos de tiempo o que hagan un consumo muy pequeño lo van a notar, y mucho. Pero, ¿y el resto? Podemos vernos igualmente beneficiados si tenemos en cuenta nuestros hábitos de consumo y tratamos de adaptarlos a los nuevos horarios propuestos:

¿Qué debemos mirar con más atención en nuestras nuevas facturas eléctricas?

  • Trasladar consumos a horarios nocturnos (de 12 de la noche a 8 de la mañana) y a los fines de semana y festivos nacionales (todas las horas del día).
  • Tener en cuenta que existen tres periodos de precio intermedio a lo largo del día, de 8 a 10 de la mañana, de 2 a 6 de la tarde y de 10 a 12 de la noche.
  • La nueva tarifa atribuye un mayor peso al concepto de consumo y no al “término fijo” como antes, de manera que si implementamos medidas de eficiencia energética conseguiremos una mayor reducción de nuestras facturas.
  • Los consumidores nos expresamos con nuestros actos de consumo y en consecuencia podemos promover cambios fundamentales en nuestro entorno. Si trasladamos conscientemente como consumidores responsables los usos energéticos a horas más baratas actuamos sobre la flexibilización de la demanda.

    No se ha realizado una campaña de información masiva la ciudadanía en correspondencia a la importancia de la nueva norma, de manera que una gran parte de los consumidores se verán sorprendidos ante el cambio y descubrirán los nuevos horarios y sus consecuencias en el precio cuando les lleguen sus propias facturas, lo que les convierte en consumidores vulnerables de facto.

  • Ante el desconocimiento y la incertidumbre sobre los precios, los consumidores pueden sentir mayor atracción hacia ofertas del libre mercado que pueden parecer más favorables, pero que no siempre lo son. El sugestivo marketing utilizado en los nombres de estas ofertas induce a pensar que pagaremos menos, o al menos nos garantizan pagar “un precio fijo”, cuando los peajes de acceso y el mercado mayorista de la energía son los mismos para todos, así que en los precios de la electricidad no hay fórmulas mágicas.

Por Mayte Rodríguez López

Periodista especializada en movilidad y transporte público.

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