Vie. Dic 9th, 2022

La empresa española de multimovilidad Cabify continúa analizando cómo adaptarse a una regulación en Cataluña que supone la práctica eliminación del sector VTC, un sector liderado por Cabify en Barcelona que aporta soluciones de movilidad a más de un millón de usuarios, y que evita que más de 350.000 coches particulares circulen al mes por las calles de la ciudad y su área metropolitana.

La compañía mantiene su vocación de seguir operando en Barcelona, tal y como lleva haciendo desde hace 10 años, lo que refleja su compromiso con la ciudad. Cabify se ha adaptado a la normativa vigente en cada momento, a pesar de las dificultades que ha encontrado en el camino, ofreciendo un servicio de calidad para usuarios, visitantes y empresas de la ciudad, contribuyendo a una movilidad más sostenible en Barcelona. De hecho, en base a miles de respuestas de usuarios que puntúan su experiencia tras cada viaje, la calidad media del servicio de VTC de Cabify en Barcelona se sitúa en 9,6 sobre 10, siendo una de las ciudades con mejor valoración.

Cabify es una plataforma que aprovecha la tecnología como una herramienta clave para mejorar la movilidad en las ciudades. En este sentido, Cabify ha aportado valiosas soluciones para los usuarios y conductores colaboradores, y sigue desarrollando su aplicación. Por ejemplo, actualmente un VTC conectado a la plataforma de Cabify realiza unos dos viajes por hora aproximadamente. Esto supone que más del 70% del tiempo el coche está ocupado, mientras que este porcentaje se reduce sensiblemente en el caso de los taxis tradicionales que no utilizan aplicaciones, hasta situarse en el entorno del 40%. Es decir, casi duplica el uso del vehículo, lo que reduce los trayectos sin pasajeros y las consecuentes emisiones. A ello hay que añadir los desarrollos en materia de seguridad de la aplicación, diseñados para usuarios y conductores.

Además, Cabify ha impulsado importantes avances en materia de sostenibilidad en la ciudad. Actualmente, más del 70% de los coches conectados a la plataforma de Cabify tienen etiqueta ECO o Cero, una cifra 20 veces mejor que la media del parque móvil de Barcelona, ya que sólo el 3,4% del total de turismos matriculados en Barcelona tienen etiqueta ECO o Cero[1].

150 millones de euros en nuevas inversiones, en juego

La compañía continúa avanzando en el camino hacia la electrificación, de acuerdo a su Estrategia de Negocio Sostenible. En esta línea, se ha marcado el objetivo de que el 100% de los viajes que se realicen a través de la plataforma sea en vehículos cero emisiones en 2025 en España y en 2030 a nivel global. Relacionado con ello, Cabify planificaba la renovación íntegra su flota para cumplir con estos objetivos, una inversión prevista en más de 100 millones de euros en los próximos 3 años, a los que hay que sumar más de 50 millones de inversión de otros autónomos y empresas colaboradoras del sector VTC, impulsados gracias a la actividad de Cabify. En total, 150 millones de euros que el nuevo Decreto Ley pone en peligro.

Las condiciones que impone el Decreto Ley suponen una barrera prácticamente insalvable para el sector, además con unos plazos imposibles de cumplir. En este sentido, por ejemplo, la escasez de vehículos en el mercado que cumplan con unas medidas completamente arbitrarias estipuladas en una longitud mínima de 4,90 metros es un requisito injustificado y  exclusivamente diseñado para acabar con un sector que aporta soluciones de movilidad a ciudadanos, empresas y visitantes. Como ejemplo, en 2021 se matricularon en España 859.477 turismos y todoterrenos en España[2]. De todos ellos, sólo se matricularon 8.544 coches con la etiqueta ECO o Cero y una longitud de más de 4,90 metros, según datos de Ideauto, lo que supone un 0,99% del total. Es decir, menos del 1% de los coches vendidos en España en 2021 cumplen con los desproporcionados requisitos de la Generalitat, con una regulación que pretende limitar a la VTC a un servicio para unos pocos, relacionado con el lujo o la gama alta en lugar de pensar en el bienestar de los ciudadanos y la movilidad de toda la sociedad.

Patronales y sindicatos también han señalado la alarma social que supone la destrucción de un sector que genera empleo para miles de personas en Barcelona y que se encuentra en plena recuperación de la actividad. El nuevo Decreto Ley, que previsiblemente se convalida esta semana en el Parlament, supone también un golpe a la libre elección de los ciudadanos a la hora de realizar sus desplazamientos y va en contra de las recomendaciones de la Comisión Europea y de la voluntad de la mayoría de los barceloneses. Una encuesta reciente desvelaba que tres de cada cuatro ciudadanos de Barcelona y el área metropolitana se muestran favorables a que haya una regulación que permita la convivencia entre taxis y VTC.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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