Sáb. May 21st, 2022

Entrevista de la Revista City Motion a Carlos Rodríguez, CEO de la firma Solum

Los tres socios fundadores de Solum. A la derecha Carlos Rodríguez.

Con sólo tres años de trayectoria, ha recibido premios y distinciones nacionales e internacionales para desarrollar un producto original, sencillo y que implementa las nuevas formas de transporte individual en las ciudades

Como se decía en esa legendaria película ‘sigue el camino de las baldosas amarillas’, los nuevos designios del ecosistema urbano nos llevan actualmente al ‘camino de las baldosas solares’. Carlos Rodríguez, CEO de la firma sevillana Solum, cuenta en esta entrevista el devenir de un proyecto que se está consolidando de forma vertiginosa como una de las soluciones de micromovilidad más eficaces del mercado. Con una proyección enorme, ya son varias las ciudades que están instalando estas baldosas y estaciones de carga en puntos estratégicos como universidades, centros comerciales o zonas de oficinas, y con resultados de los más óptimos.

CityMotion.- ¿Cómo surge esta idea tan innovadora de la baldosa solar?

Carlos Rodríguez.– Somos tres compañeros ingenieros que, desde el año 2018, estábamos dándole vueltas a montar una empresa en torno a una tecnología que nos llamara la atención y que pudiéramos desarrollar. Uno de los socios del proyecto retomó algo que había leído sobre la baldosa solar, y tratamos de buscarle salida comercial para que no se quedara en un laboratorio.

Presentamos la idea en varios concursos y ganamos alguno, comprobando que la idea estaba bien estructurada y que gustaba. En uno de los concursos, el premio era ir a la Universidad de Berkeley (California EE.UU.) y allí nos impregnamos del ambiente de emprendimiento, y decidimos dar un giro radical al proyecto, dejando nuestros respectivos trabajos y volcándonos en esta idea. Tanto fue así que abandonamos los puestos que teníamos en Londres, Sidney y Estocolmo para recalar en Sevilla a principios de 2019 y trabajar exclusivamente en este cometido.

El primer año fue financiado por nosotros enteramente y, posteriormente, hasta la ronda de financiación a la que acudimos el pasado mes de julio, también fue respaldado económicamente por los socios, con premios de los concursos, ventas de proyectos y subvenciones. De forma paralela a todo esto, en estos tres últimos años, la idea de enfocarlo hacia la micromovilidad surgió porque teníamos muy claro, por nuestra experiencia y filosofía, el concepto de smart city, y que nuestra baldosa pudiera ir enfocada a cualquier necesidad energética que tuvieran las ciudades. Y coger lo bueno que tiene la energía fotovoltaica e integrarla en el ecosistema urbano.

Un punto de energía totalmente autosuficiente

Justo en ese momento, en el que transformábamos un espacio abierto en un punto de energía, vimos la relación que podía tener la baldosa con la micromovilidad; un sector al alza pero que tenía problemas con las cargas, impulsando precisamente ahí nuestra estación de carga. Un punto de estacionamiento y carga al uso, como hay otros en el mercado, pero con la particularidad de que se carga con nuestra baldosa, con energía 100% sostenible, sin obra de conexión a red, conformando una estación totalmente autosuficiente, que no necesita más energía que la que le aporta la baldosa solar.

También adaptado para motos, los patinetes y las bicicletas eléctricas son el parque móvil más objetivo de estas estaciones de carga impregnadas en nuestro suelo

CityMotion.- ¿Cómo funciona una baldosa solar?

Carlos Rodríguez. La baldosa solar es una baldosa al uso, como la que puede haber en una calle o en un casa, pero con partículas fotovoltaicas embebidas. Esto hace que transforme la luz del sol en energía, como lo haría una placa solar, pero pudiendo ser pisada, resistiendo impactos, es completamente antideslizante y se puede limpiar como cualquier otra baldosa. Una fuente de energía que no ocupa espacio, que permite a los viandantes, propietarios del espacio o usuarios seguir utilizandodicho espacio para cualquier cosa. Pisamos un panel fotovoltaico que transforma la luz del sol en energía limpia; mientras que la estación de carga tiene unos cierres electrónicos inteligentes, que mantienen a los patinetes y bicicletas eléctricas totalmente seguras mientras se cargan. Gracias además a unas baterías que están en el interior de la estación, aseguran la carga del vehículo para todo el día; por supuesto, también para los momentos en los que no hay sol.

CityMotion.- ¿Se adapta igual a todas las ciudades y espacios?

Carlos Rodríguez. Se dimensiona la baldosa y su implantación en función de la ciudad o los espacios que sean, pero no hay muchas diferencias entre ciudades como, por ejemplo, Sevilla y Berlín, quizás habría que instalar tres o cuatro baldosas más en esta última. En Alemania, paradójicamente, es donde se usa más energía fotovoltaica de toda Europa, por encima de España.

CityMotion.- ¿Se puede aplicar esta carga a coches eléctricos?

Carlos Rodríguez. Técnicamente se podría, pero por la potencia que necesita un coche no es demasiado realista. En coches pequeños, los usados en modo ‘Car-Sharing’ de una o dos plazas sí es viable; para el resto sería una solución complementaria, no suficiente. Por eso, nosotros nos centramos en micromovilidad; incluidas las motos.

CityMotion.- ¿Cómo se instala las baldosas?

Carlos Rodríguez. Es una instalación sencilla, requiere de uno o dos técnicos especializados obviamente, pero se instala en un día, y es una solución totalmente portable, porque va sobre el suelo. Si el cliente lo pide también se puede hacer a ras de suelo; pero lo normal es sobre el suelo para evitar obras y conexiones a red.

En una sola jornada se implanta sobre el pavimento con un sistema de anclajes también diseñados específicamente por nosotros, y si el cliente lo requiere también en un día se puede cambiar de sitio o desinstalar. Únicamente quedarían restos de atornillados en el suelo, que se pueden tapar fácilmente con masilla.

CityMotion.-¿Dónde se están instalando?

Carlos Rodríguez. Tenemos dos proyectos en Sevilla, otro en Valencia, dos que se avecinan en Madrid, uno más en Amsterdam, y cerrando otros proyectos que están por venir. Por ahora, el funcionamiento está siendo óptimo, estamos muy centrados en la concienciación y la comunicación sobre el funcionamiento. Es un proyecto que llama la atención, pero al que el cliente se tiene que habituar, y vamos a hacer campañas para explicar su funcionamiento.

La puesta en marcha es sencilla, a través de una aplicación, que abre y cierra el punto de carga. Pero es importante difundir bien cómo funciona y estamos invirtiendo ahora en eso. Cuando es a un cliente privado, es bastante sencillo llegar al usuario final, pero cuando hablamos de otros espacios, zonas de ciudades o centros comerciales; donde el usuario final es más variado y de varias procedencias, es importante informar bien sobre el uso.

CityMotion.- ¿Cuál es el procedimiento para la carga de los vehículos?

Carlos Rodríguez. Con la aplicación móvil, seleccionas la estación en la que vas a realizar la carga, a través del mapa. La app te indica cuáles son las bornas disponibles, en ese momento se abren; es decir, el candado se desbloquea, el usuario pone el vehículo dentro de la borna, realiza el cierre manual del candado y a partir de ahí la estación empieza a cargar. El usuario también debe poner el cable de carga en su vehículo.             

El proceso para recuperar el patinete o la bicicleta es igual, se selecciona en la aplicación el fin de la carga, se abre el candado y se saca el vehículo. Una carga completa de un patinete, por ejemplo, dura de tres a cuatro horas, aunque el producto no está pensado para una carga de 0 a 100, sino para que complemente. Es decir, si vas a un centro comercial por ejemplo, y está allí una o dos horas, la energía que ha consumido para llegar, allí se la complete. En centros educativos o laborales sí se puede apostar por una carga de 0 a 100, aunque todo esto depende un poco de los modelos de patinetes, ya que nuestras estaciones funcionan igual que si se cargan en casa o en los espacios más habituales.

En cuanto al mantenimiento, es todo bastante sencillo, se limpia como un suelo normal. Y a nivel electrónico, no es más complejo que cualquier otra instalación de pequeño tamaño…no debería, pero si ocurre algo con algún fusible, cualquier instalador puede proceder a cambiarlo. El propio cliente, en sus propias tareas de mantenimiento, puede incluir esta zona sin mayor problema.

CityMotion.- ¿Contáis con empresas fuertes os apoyen e inviertan en vuestro proyecto?

Carlos Rodríguez. Sí, hemos tenido la suerte de contar con inversores como Telefónica Wayra, el vehículo inversor de Telefónica; Iberdrola, que cuenta con nosotros para proyectos de micromovilidad, o Naturgy, con los que también vamos a trabajar. Es decir firmas importantes que están viendo viabilidad en nuestra solución y que puede ser competitiva en el mercado. Con algunos realizamos proyectos, y de otros recibimos financiación, como también de Capital Energy. Afortunadamente tenemos otros proyectos futuros en liza, principalmente en Sevilla y Madrid.

Grandes empresas inversoras se han interesado por una solución que apuesta decididamente por transformar espacios abiertos y con luz en puntos de energía

CityMotion.- ¿Qué premios habéis recibido?

Carlos Rodríguez. Hemos tenido la suerte de recibir varios premios. Hemos participado en todas las fases del programa de la Unión Europea ‘EIT Urban Mobility’, hemos sido seleccionados en iniciativas como Deloitte Europe Mobility, también ‘El Referente’ nos ha mencionado como una de las 100 start-ups con más potencial de España en 2021… y otras varias distinciones en estas líneas. Está bien recibir premios, pero estamos centrados en el desarrollo del producto.

Por Mayte Rodríguez López

Periodista especializada en movilidad y transporte público.

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