Vie. May 27th, 2022

Para 2030 deberá construirse una capacidad de carga suficiente para coches y camiones cada 60 km en cada dirección a lo largo de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T). El objetivo de un millón de puntos de recarga de aquí a 2025 parece, sin embargo, bastante ambicioso, pero no por ello menos necesario en vista del rápido desarrollo de la movilidad eléctrica.

Con este ambicioso objetivo en el horizonte en Europa, Juice Technology multinacional especializada en soluciones de recarga para vehículos eléctricos, ha identificado las tendencias que van a condicionar la industria de la e-movilidad a nivel mundial durante los próximos años.

Para 2025, los vehículos eléctricos alcanzarán el punto de inflexión en prácticamente todos los segmentos y clases de vehículos, en el que serán significativamente más atractivos que el modelo de combustión eliminado, tanto económicamente como en comparación directa con los vehículos de combustión. Las autonomías aumentan, mientras que los tiempos de recarga son cada vez más cortos y las opciones de recarga en espacios públicos y privados son cada vez más habituales. Debido a la creciente competencia, a la caída de los precios y a la ampliación de la gama, estos vehículos también son cada vez más dominantes en los segmentos medio y pequeño de gran volumen.

China, un poderoso actor que va a jugar un papel clave en Europa y Estados Unidos: se prevé que en 2025 haya al menos 6 marcas chicas en ambos mercados y seguirá siendo el mayor mercado mundial de vehículos eléctricos hasta 2026.

Estados Unidos también alcanzará una cuota de vehículos eléctricos de alrededor del 40% en 2025. El mercado estadounidense está esperando los detalles del nuevo plan de Biden para promover los VE y los PHEV y la infraestructura de recarga. Con el anuncio y la promulgación de la nueva ley, se espera  que se produzca un fuerte impulso en el mercado de los vehículos eléctricos en Estados Unidos, más allá de los puntos calientes ahora existentes.

El éxito de los híbridos enchufables será limitado en el tiempo y el fin de esta categoría ya es previsible, al menos en Europa: debido al decepcionante uso de la función de carga en la red en la flota hasta la fecha, las cifras de consumo, los privilegios y las exenciones fiscales ya no pueden mantenerse. Ya se está debatiendo a nivel europeo la posibilidad de vincular los privilegios y las exenciones fiscales a la cuota real de uso del e-drive. Con una autonomía cada vez mayor, una red de recarga cada vez más desarrollada y precios cada vez más competitivos, el mercado se irá inclinando hacia los vehículos eléctricos puros en 2024. 

Un panorama similar al de los operadores móviles en las conexiones de carga rápida en Europa: en 2024 prácticamente todas las estaciones de servicio de las carreteras europeas tendrán conexiones de carga rápida, lo que supone una enorme inversión para los operadores.

Esto se trasladará en forma de precios bastante elevados por kWh a los usuarios y pronto surgirán entre 3 y 5 redes en toda Europa, que competirán por la fidelidad de los clientes a largo plazo, de forma similar a los operadores de telefonía actuales. Esto también dependerá de los precios generales de la electricidad en cada país. Dependiendo de la volatilidad del precio de la generación de energía eléctrica en cada día, los modelos diferirán ligeramente.

La carga en casa o en el trabajo con corriente alterna será, sin embargo, una alternativa cada vez más barata para los usuarios, ya que las tarifas de carga variable serán cada vez más comunes de aquí a 2025, lo que abaratará la carga en la red: dependiendo del suministro de energía renovable en la red, la hora y la carga de la red, la carga se abaratará automáticamente en esos momentos. Esto tiene razones y ventajas técnicas, económicas y ecológicas, que se negocian entre el vehículo, el operador del punto de carga y el operador de la red con una planificación de carga semiautomatizada (inteligente).

Con la aparición de los vehículos autónomos y semiautónomos, que en el futuro se conducirán por sí mismos para cargar (aparcar, lavar, mantener, etc.), podemos esperar la llegada de puntos de carga totalmente automatizados a partir de 2025 (robótica). Los pioneros serán las flotas autónomas, pero también las flotas de coches de alquiler y los clientes con vehículos que dispongan de tecnologías FSD (Full Self Driving) dejarán a menudo el trayecto hasta el punto de recarga al propio coche.

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Por Luis Fernando Prieto

Periodista especializado en empresas y movilidad.

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